La Ciberseguridad Como Prioridad Empresarial: Errores Comunes y Soluciones
La ciberseguridad se consolida cada vez más como una prioridad en el mundo empresarial. La razón es evidente: el impacto devastador que una filtración de datos, un ataque de ransomware u otra amenaza cibernética puede tener en los resultados financieros de una compañía.
Es positivo observar que, en comparación con hace unos cinco años, la mayoría de las empresas comprenden la necesidad de tomarse en serio la ciberseguridad.
Sin embargo, tratar la ciberseguridad como el objetivo estratégico integral que debería ser, es todavía un concepto nuevo para muchas organizaciones. Al trabajar con empresas de todos los tamaños, Evox News se expone con frecuencia a los errores y trampas comunes que pueden hacerlas tropezar.
A continuación, se presentan los cinco errores más importantes que cometen las empresas, así como algunos consejos para evitarlos.
Ignorar el Rol de la IA en la Ciberseguridad
La inteligencia artificial (IA) está cambiando las reglas del juego tanto en los ciberataques como en la ciberdefensa. Los delincuentes utilizan cada vez más herramientas de fácil acceso para lanzar sofisticadas estafas de phishing, llegando incluso a replicar digitalmente rostros y voces para engañar a los sistemas de seguridad. También pueden emplear ataques de red impulsados por IA que se adaptan en tiempo real para evadir los sistemas de seguridad.
Afortunadamente, las empresas también pueden utilizar la IA para contrarrestar estos ataques. La monitorización basada en IA, la detección de actividades anómalas en la red y los sistemas de defensa automatizados deberían formar parte del conjunto de herramientas de ciberseguridad de cualquier empresa. Además, las estrategias de seguridad y los manuales de procedimientos deben actualizarse con frecuencia en respuesta a las nuevas amenazas emergentes.
No Contar con un Plan de Respuesta a Incidentes
Cuando un ciberataque golpea a una empresa que no tiene un plan de respuesta claro, el resultado es inevitablemente caótico. Durante muchos años, las empresas han descuidado este aspecto y es posible que hayan salido impunes, ya que las probabilidades de ser blanco de ataques eran bajas. Hoy en día, ese es un lujo que no podemos permitirnos, ya que los ataques son cada vez más frecuentes, sofisticados y costosos.
Los pagos de rescate, los honorarios legales, las multas por filtraciones de datos y el daño a la reputación pueden hundir un negocio. Sin embargo, todos estos riesgos pueden mitigarse con un plan de respuesta, de modo que cuando ocurra un desastre, todos sepan al menos cómo minimizar los daños y volver a la normalidad.
Una Fuerza Laboral Insuficientemente Preparada
Con la proliferación de los ataques de ingeniería social, los empleados desprevenidos y poco capacitados suelen ser el eslabón más débil de la cadena. Por lo tanto, no es de extrañar que sean objetivos frecuentes. Los ataques de phishing impulsados por IA y los deepfakes son amenazas muy nuevas, por lo que no podemos esperar que todo el mundo esté al tanto de ellos a menos que estén capacitados.
La implementación continua y constante de la capacitación en ciberseguridad es esencial, no solo para el personal con acceso directo a los sistemas críticos, sino para cualquier persona que pueda ser vulnerable a proporcionar acceso no autorizado de forma inadvertida. Los empleadores pueden realizar pruebas de phishing simuladas para medir el nivel de concienciación de la plantilla y ofrecer talleres donde el personal se actualice sobre las nuevas amenazas a medida que surgen.
Subestimar las Amenazas Internas
A menudo, las empresas se centran en evitar que personas ajenas accedan a sus sistemas, pasando por alto el hecho de que el 60% de las filtraciones de datos son causadas por amenazas internas. Esto puede ser tanto deliberado como accidental, ya que tanto los empleados descontentos como los negligentes representan su propio conjunto de amenazas.
Comúnmente, esto se debe a la falta de controles de seguridad internos, lo que crea oportunidades para aquellos que buscan beneficiarse del sabotaje o el robo de datos. Los intrusos internos a menudo no son detectados por los sistemas diseñados para identificar amenazas externas, y son capaces de evadir los controles internos. Los controles de acceso rigurosos, así como la monitorización para comprender quién accede a los datos y qué hace con ellos, son parte de la solución. Otra es aumentar la concienciación sobre las medidas que todos deben tomar para asegurarse de no convertirse accidentalmente en una amenaza.
No Inculcar una Cultura de Ciberpreparación en Toda la Empresa
Durante muchos años, la ciberseguridad se ha considerado responsabilidad de los equipos de TI. La realidad es que hoy en día todos los miembros de una organización tienen un papel crucial que desempeñar en la protección contra los ataques.
Inculcar una cultura de ciberpreparación implica integrar la ciberseguridad en todos los aspectos de las operaciones diarias. Esto significa que las mejores prácticas de seguridad deben ser promovidas activamente por los líderes y deben ser una parte fundamental de la incorporación de los empleados y la certificación continua. Deben existir canales para informar sobre actividades sospechosas sin temor a represalias o a sobrepasar los límites. La clave es comunicar el mensaje de que la ciberseguridad es una responsabilidad compartida y no algo que deba dejarse en manos del personal de TI o técnico.
Mitigación de los Riesgos Cibernéticos Empresariales en 2025 y Más Allá
Ser consciente de estas trampas y comprender los pasos básicos que las empresas deben dar para evitarlas es el primer paso para construir resiliencia frente a las amenazas cibernéticas. No se equivoquen, a medida que las empresas y la sociedad en su conjunto se vuelven cada vez más digitalizadas y conectadas, los riesgos que plantean los hackers, los phishers y los estafadores, sin olvidar la ignorancia, no harán más que crecer.
Adoptar las mejores prácticas de ciberseguridad, capacitar al personal para que sea consciente de los riesgos y poner en marcha un plan de respuesta a incidentes resiliente deberían ser las principales prioridades de todas las empresas en la actualidad.
Insights de Evox News: Cómo esta noticia puede impactar tu negocio
El panorama actual de la ciberseguridad, intensificado por el uso de la IA tanto por parte de atacantes como de defensores, presenta desafíos y oportunidades significativas para las empresas. La falta de preparación en ciberseguridad, como se destaca en la noticia, puede traducirse en pérdidas económicas directas (rescates, multas, costos legales) y en daños a la reputación, afectando la confianza de clientes e inversores. Esto puede llevar a una pérdida de cuota de mercado y desventaja competitiva.
Por otro lado, las empresas que adopten un enfoque proactivo en ciberseguridad, invirtiendo en tecnología (como herramientas de detección basadas en IA), capacitación continua de sus empleados y estableciendo planes de respuesta a incidentes, no solo minimizarán los riesgos, sino que también pueden obtener una ventaja competitiva. La resiliencia cibernética se está convirtiendo en un factor diferenciador clave, especialmente en sectores donde la confianza y la seguridad de los datos son primordiales (finanzas, salud, etc.). Una empresa que demuestre un compromiso sólido con la ciberseguridad puede atraer y retener clientes, mejorar su imagen de marca y, potencialmente, acceder a mejores condiciones de financiamiento o seguros. Además, la inversión en ciberseguridad puede impulsar la innovación interna, obligando a las empresas a revisar y optimizar sus procesos y sistemas, lo que puede generar eficiencias operativas y nuevas oportunidades de negocio. En resumen, la ciberseguridad ya no es solo una cuestión de protección, sino un factor estratégico que puede determinar el éxito o el fracaso de una empresa en el entorno digital actual.